Sus diminutas vidas parecían a mis ojos insignificantes motas de polvo. Yo, el todopoderoso, podía jugar con ellas a mi antojo, hacerlas desaparecer bajo la presión mínima de mi pulgar o elevarlas a lo más alto como una pluma impulsada por la suave brisa de mi aliento. Sin embargo, decidí observarlas impasible desde mi atalaya viendo como desperdiciaban sus breves lapsos de vida en miserasbles disputas sin sentido.
“No medían más de seis pulgadas de altura, pero sus ambiciones y pasiones eran tan grandes como las de cualquier hombre.” (Jonathan Swift)
Magister Cantus - LILLIPUT I
No hay comentarios:
Publicar un comentario