
Sentados sobre una roca del impresionante paraje lítico de Muxía se abre ante nosotros la inmensidad del Océano Atlántico. Todo a nuestro alrededor desprende magia ancestral, leyendas de una barca de piedra que transportó a la Virgen María cuyos restos pétreos podemos contemplar, de inmensas moles de piedra que milagrosamente se mueven si quien "danza" sobre ellas está limpio de espíritu, o de rocas sanadoras que curan tus dolores de espalda si pasas bajo ellas...
Pero hay una de ellas que llama poderosamente mi atención, "el rayo verde", cuentan que a la hora de la puesta del sol y si el día está claro cuando el sol se oculta en el horizonte oceánico, el último rayo que emite el disco solar es del color de la esmeralda y que quien fuera capaz de ver este último destello tiene derecho a pedir un deseo que con seguridad se cumplirá.
¿Cual será su deseo?
"Decidieron compartir melancolías,
soledades y fantasmas a la par,
miedos locos, tristezas y alegrías,
y juraron no engañarse nunca más.
Decidieron vadear el ancho muro
que separa la mentira del perdón
y revolcarse en el olvido hasta borrar
las heridas de una espina envuelta en flor.
Es mejor caminar
que parar y ponerse a temblar"
Carlos Goñi