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martes, 10 de febrero de 2026

BOSQUE DE PIEDRA


 




Las columnas se alzan como troncos detenidos en el tiempo. Donde hubo hojas y sombra, ahora hay bóvedas y silencio. El paso humano es leve, casi un susurro, ajeno a la gravedad del lugar.

Dicen que antes de la piedra hubo bosque,
Que aquí los druidas escuchaban lo que el viento sabía.
Ahora nos corresponde
seguir mirando hacia lo alto,
seguir buscando entre columnas
la esencia de lo innombrable.

El bosque no desapareció, aprendió a perdurar.

MAGISTERCANTUS — la piedra recuerda

Serie: UMBRAL VII

LA DISTANCIA


 



Una figura menor, casi oculta, alza la mirada. Sobre ella, un cuerpo inmenso permanece inmóvil, inaccesible.

No sabemos si mira buscando amparo o midiendo la distancia.

MAGISTERCANTUS — la altura guarda silencio

Serie: UMBRAL VI

miércoles, 4 de febrero de 2026

ASÍ EN LA TIERRA...


 


El rey, postrado, eleva su mirada fuera del encuadre, hacia un lugar más allá de lo que la piedra deja intuir pero no muestra.

Tal vez no se inclina ante alguien, sino ante una presencia invisible.


MAGISTERCANTUS — la pregunta permanece

Serie - UMBRAL V

EL CAMINO TRAZADO

 




En el interior de la catedral de Chartres, un grupo de personas recorre el laberinto de piedra. El gesto colectivo, repetido desde hace siglos, transforma el movimiento en un rito donde las líneas nos guían y el tiempo parece detenerse.

Quizá no buscan la salida, sino el centro que cada uno lleva consigo.


MAGISTERCANTUS — todo camino vuelve

Serie - UMBRAL IV

lunes, 2 de febrero de 2026

MIRADAS INDISCRETAS

 





En el exterior de la catedral de Chartres, un caminante avanza bajo la atenta presencia de las figuras de piedra. El gesto cotidiano se vuelve casi ritual frente a unos muro que han aprendido a observar el paso de los siglos.

Tal vez no pasea, atraviesa un lugar donde otros ya aprendieron a mirar.


MAGISTERCANTUS — La piedra guarda el camino

Serie - UMBRAL III

VIGILIA DE PIEDRA

 






En un capitel del monasterio de Poblet, un caballero esculpido en piedra se enfrenta a un grifo. La escena, detenida para siempre, permanece bajo la mirada inmóvil del claustro y el lento desgaste del tiempo.

Tal vez no luchaba contra la bestia, sino contra aquello que nunca se deja vencer.


MAGISTERCANTUS — La piedra también recuerda

Serie - UMBRAL II

domingo, 1 de febrero de 2026

JUGLARES DE PIEDRA

 




En Valderrobres, entre los muros centenarios de piedra y tiempo, la figura de un músico cobra vida en silencio. Tallado con gesto serio y concentrado, el personaje sostiene la flauta y el tamboril como quien sostiene el pulso de una historia antigua: una música que ya no se oye pero que perdura en la mirada.

"Quizá fue un juglar que decidió no marcharse con el último crepitar del fuego, y su canción quedó suspendida para siempre en el latido de esta piedra".


MAGISTERCANTUS — La piedra canta

Serie - UMBRAL I

viernes, 29 de agosto de 2014

Emociones





Interpretación del Pasodoble "Emociones" por la Sociedad Artística Musical de Castellnovo dirigida por Ricardo Bolós en el Certamen Provincial de Castellón.

lunes, 27 de mayo de 2013

Tiempo de esperanza





“Tiempo de esperanza”
Soneja, carta puebla 1609

Juan Fco. Plasencia Civera




“Tiempo de esperanza” (Soneja, carta puebla 1609) narra los orígenes de una población con sus luces y sus sombras, nos habla de sus gentes que son la esencia última de un pueblo.
Descubriremos sus tierras, un valle esculpido por el río Palancia, surcado por los vientos duros del interior y las suaves brisas mediterráneas que limpian sus aires, enmarcado por la grandeza de las sierras Calderona y Espadán que lo cobijan y animado por la alegría de sus innumerables fuentes que lo alimentan. Allí, una primitiva partida de caza nos llevará hasta el paraje de la Dehesa donde los hombres del Paleolítico acechan a sus presas atraídas por el agua.
También nos acercaremos al primer asentamiento definitivo de los árabes junto al río que dio lugar a la leyenda de la princesa Xoneya. Gentes laboriosas que moldearon sus tierras salvajes dándoles una riqueza que se ha mantenido inalterable a lo largo de los siglos.
Asistiremos al dolor de los moriscos, expulsados de sus tierras ancestrales por las tropas del rey y empujados hasta las costas donde, embarcados hacia Africa, un futuro negro e incierto les aguarda.
Y terminaremos con la llegada de sus nuevos pobladores, cristianos viejos del interior, que cargados de ilusiones y esperanzas llegan para, con el devenir de los tiempos, convertir al pueblo de Soneja en lo que es hoy.